Virtualización de Windows en un Mac con VirtualBox

Gracias a la transición a Intel, virtualizar Windows resulta mucho más sencillo. Podremos tener instalado en nuestro ordenador el sistema operativo de Microsoft, arrancándolo en memoria cuando lo necesitemos, sin tener que reiniciar el ordenador como ocurre con Bootcamp. Tenemos que asumir que para programas que requieran mucho uso de memoria, como juegos por ejemplo, será más conveniente utilizar Bootcamp. Pero virtualizar puede resultar mucho más rápido y cómodo en la mayoría de situaciones.

Aunque existen programas virtualizadores de pago muy buenos, como por ejemplo VMware Fusion o Parallels, afortunadamente Sun Microsystem tiene VirtualBox, que realiza las mismas funciones y es completamente gratuito. Solo necesitaremos una licencia de Windows que instalarle a nuestro Mac.

Tras descargar el programa e instalarlo, lo podremos ejecutar desde la carpeta de aplicaciones. En un principio no tendremos ningún sistema operativo instalado, por lo que deberemos crear una nueva máquina virtual.  El programa nos pedirá que nombre queremos proporcionarle a esa máquina, la cantidad de memoria RAM a utilizar por la misma y cuanto espacio de disco duro queremos reservarle.

A la hora de designarle memoria RAM a la máquina deberemos considerar que Windows vamos a instalar. Para Windows XP, con asignarle una cantidad entre los 200 y 300 MB, tendremos más que suficiente. Si planeamos instalar Vista o Windows 7, estos no se instalaran si no les proporcionamos al menos 512 MB. Esta cantidad de memoria asignada será reservada por la máquina cuando la ejecutemos, por lo que si por ejemplo, tenemos 1GB de memoria en el ordenador huésped y le asignamos a la máquina virtual 512 MB, cuando este funcionando solo dispondremos de 512 MB para el resto de aplicaciones.

El siguiente paso será designar espacio en el disco duro para que utilice Windows cuando se esté ejecutando. El propio programa te recomienda que cantidad asignar, pero si planeas instalar muchos programas tendrás que utilizar mayor espacio. Podremos crear un disco virtual de expansión dinámica o fijo. En el primer caso, el sistema solo ocupará el espacio indispensable, adquiriendo mayor capacidad según lo vaya necesitando. Con el disco virtual fijo, la máquina se reservará automáticamente al iniciar toda la capacidad que le hayamos asignado.

Tras esto la máquina virtual habrá sido creada y solo deberemos arrancarla para empezar a instalarle el Windows que hayamos elegido. Una vez hecho esto, ya podremos virtualizar Windows en cualquier escritorio de nuestro Spaces para acceder a el cuando nos sea estrictamente necesario. Instalaremos cualquier programa en él tal como lo haríamos en Windows, y podremos utilizar Bonjour para compartir impresoras o scanners que tengamos instalados en nuestro Mac.

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